lunes, 7 de septiembre de 2015

 La edad media fue definitivamente una muy  mala época para vivir, y si, te digo a ti, persona que dice que vive en el pasado y que su década serían los 20's ¿por qué no les intentas en la Edad Media? la vestimenta era extravagante y los paisajes eran más limpios... aah no ¿verdad? pues claro que no.
la Edad Media eran horrible, la gente siempre estaba enferma , los castigos eran exagerados y muchas veces injustificadas, y para lograr que se cumpliera la ley hacían uso de máquinas de tortura.
Aquí te tenemos 10 máquinas de tortura utilizadas en la Edad Media que te dejaran en shock.








 1. El aplastacabezas 


El verdugo se encargaba de ir insertando el tornillo hasta que atravesara el cráneo y la mandíbula, tarde o temprano los ojos estallaban y así, casual


          


 2. La cuna de judas


La cuna de judas tenia forma puntiaguda; lo que hacían era colgar a alguien de una cuerda y dejarlo caer con el asterisco a la punta, a veces lo hacían tanto que llegaban a empalarte por completo.






3. La araña o rompe pechos


Si las mujeres cometían adulterio o aborto se les arrancaba con estos garfios, se suponía que debían sobrevivir pero muchas morían.




4. El potro


Es una  de las maquinas más famosas, ya que es la encargada de amarrar el cuerpo de la persona completamente y poco a poco iban jalando hasta que sus miembros se despegaban.






5. La rueda



Las posibilidades eran infinitas con esta rueda, bien podrían atar al  acusado a la rueda y golpearlo con una barra de metal, y por si eso fuera suficiente amarraban a la persona, y  le daban vuelta y prendían fuego dejándolo, así que cada que daban vuelta, la persona se quemaba una gran parte del cuerpo.






6. Rompe rodillas


Con este artefacto podrías destrozar cualquier parte del miembro del cuerpo, no nada más las rodillas. A veces calentaban las puntas para asegurarse de proporcionar más dolor. 






7. El caballo de madera


Se amarraba la victima a esta ‘’situación’’ como si de un caballo se trata y le daban costales muy pesados a los tobillos, lo que resultaba  en que la persona tarde o temprano se partiera en dos.






8. Garras de gato



Colocaban este artefacto del tamaño de 4 dedos en sima de un mango y servía para arrancar la piel a pedazos al nivel de dejarla  en viles huesos, no importaba que parte  era, la cara, la espalda y  el abdomen.




9. El toro de falaris





Falaris era uno de los tiranos más terribles de Sicilia; pues mando a hacer este toro, el cual estaba echo de bronce puro, metían a la víctima y prendían fuego debajo del toro, hasta que se quemara viva. Por supuesto la puerta solo de abría por fuera.







10. La pera de la angustia


 


Consistía en un mecanismo que se abría en cuatro como una flor, en el asterisco, en el  miembro de la mujer o en la boca, la abrían y terminaba des garrando cualquier de las tres opciones. este método se aplicaba más comúnmente a los homosexuales, herejes y brujas.





11.El aplastapulgares


Ésta es una de las máquinas de tortura más simples y antiguas que existen. El aplastapulgares, como no es difícil imaginar, es un dispositivo de hierro mecanizado que se colocaba en la mano y que la iba mutilando gradualmente. El mismo se podía ir regulando para aplastar y destruir primero las uñas, luego los dedos, los nudillos y si así se deseaba, finalmente la mano entera. Este aparato se le colocaba generalmente a ladrones, la persona no moría pero sufría un dolor supremo en sus manos, el aplastapulgares tenía tres barras de metal dispuestas de forma vertical entre las que se colocan los pulgares, mientras, una madera maciza se desliza hacia abajo por las barras de metal y los dedos son aplastados, mediante un tornillo de metal que aplica cada vez más fuerza.




12.La picota
La picota se compone de dos placas de metal o madera entrelazadas con 3 orificios: uno para la cabeza y los otros 2 para las manos. Las maderas se ajustaban con un candado y el prisionero colocado allí ya no tiene forma alguna de escapar. Aunque la picota en sí no podía quitarle la vida a la víctima, nuevamente se trataba de un vergonzoso acto público y cuando se colocaba una picota a alguien todo el pueblo era advertido. En el momento, los pueblerinos se burlaban de éste y lo humillaban lanzándole todo lo que quisieran, desde frutas o verduras podridas a animales muertos o materia fecal. De todos modos, en repetidas ocasiones se lanzaban objetos tan contundentes que provocaban heridas mortales o quitaban la vida de la víctima de forma instantánea.





13.La doncella de hierro
Clásico de clásicos, la doncella de hierro es posiblemente la máquina de tortura más popular que existió y también una de las más aterradoras. La dama o la doncella de hierro consistía en una gran estructura de metal, con rostro de mujer, similar a un sarcófago; ésta estructura era hueca y cabía una persona dentro, pudiéndose colocar en forma vertical. Dentro, la parte frontal tenía 8 grandes, filosas y mortales púas que penetraban fácilmente la carne de quien se colocaba allí. Al colocar a la víctima dentro y cerrar la puerta frontal, otras 13 púas se introducían en la carne. Cada una de ellas se clavaba en un lugar estratégico para que al penetrar a la víctima, ésta se mantuviese con vida, desangrándose dentro lenta y agónicamente hasta la muerte.



14.La hija del carroñero
Una máquina de tortura medieval que se llama la hija del carroñero no podría faltar en esta lúgubre lista. Este dispositivo constaba de una estructura metálica con aros y un sistema de tuercas y tornillos a través de los cuales, luego de colocar dentro a la víctima, se podía ejercer la presión suficiente como para ir quebrando todos los huesos del cuerpo. La víctima era aplastada con una fuerza que entre otras cosas, rompía las costillas, dislocaba el esternón y rompía lentamente la columna vertebral como si se tratase de una enorme tenaza en la que se colocaba a una persona hasta despedazarla. Se ejercía tanta fuerza sobre el cuerpo que la sangre brotaba por todos los orificios del cuerpo, los dedos y el rostro. Esta herramienta del mal fue utilizada sobre todo durante el reinado de Elizabeth I de Inglaterra para torturar a los protestantes, los traidores de la iglesia.





15.La estaca y la hoguera
La estaca no es el dispositivo más ingenioso pero si uno de los más terribles. Se utilizó sobre todo por los inquisidores, a quienes sí se les antojaba calificar a una persona como hereje: la perseguían para torturarla y quemarla viva. Tanto los hombres como las mujeres consideradas brujos y herejes eran colocadas en la estaca, maniatados fuertemente e incinerados en una enorme hoguera compuesta por grandes troncos y trozos de madera que se mantenían encendidos durante horas y horas. La persona era quemada viva frente a los ojos del pueblo entero, que con desagradable morbo acudía a la quema como si de un espectáculo se tratase. Esta tortura llegó a practicarse incluso hasta en el siglo XVII, especialmente en Francia e Inglaterra.